El pensamiento y la acción feministas son el fruto de una larga historia construída por las mujeres a través de sus prácticas emancipatorias, su trabajo de investigación e innovación conceptual, sus aportes distintivos en la cultura, la política y la transformación de las relaciones de género en los distintos ámbitos de la vida social.

La historia del feminismo en nuestro país tiene un origen diverso que, desde el siglo XIX, incorpora a trabajadoras, intelectuales y mujeres comprometidas con la lucha por conquistar sus derechos civiles y políticos.

La Morada se inscribe en esta tradición, reconociendo que los cambios que nuestra sociedad requiere para lograr la democracia inclusiva son profundos y atraviesan todos los ámbitos y dimensiones que conforman a la humanidad de hombres y mujeres. 

Fundada en 1983, La Morada es un Organismo no Gubernamental y, al mismo tiempo, una asociación que promueve la articulación, pertenencia y debate político entre mujeres; es un lugar para la escritura de una memoria feminista, la expresión de voces y hablas diversas, la creación de conocimientos, y la innovación en el ámbito de las relaciones de género. 

Misión

La Morada es un espacio feminista de pensamiento, acción y articulación política, inscrito en la sociedad civil, que se sitúa críticamente frente a las relaciones de poder del sistema patriarcal para superar discriminaciones, cuestionar hegemonías discursivas, erradicar la violencia, modificar prácticas políticas y culturales sexistas y mejorar la calidad de vida de las mujeres.

Visión

Consolidarse como un referente del pensamiento y la acción feminista en Chile, América Latina y a nivel global, aportando a la generación de conocimiento y de políticas para contribuir a la erradicación de todas las formas de violencia estructural contra las mujeres y niñas, apoyando su posicionamiento como sujetos autónomos, críticos y protagonistas de cambios personales, sociales, políticos y culturales.

Objetivo General

Aportar a la transformación de las relaciones de poder sostenidas en el sistema patriarcal, a la generación de prácticas políticas y culturales democráticas, y al mejoramiento de la condición de vida de las mujeres.

Objetivos Específicos

Contribuir a la denuncia, visibilidad y superación de las discriminaciones que afectan a las mujeres en los ámbitos de los derechos sexuales y reproductivos; la participación política; las prácticas culturales; las comunicaciones; el ejercicio de derechos.

Contribuir a la modificación de las prácticas políticas y culturales sexistas, mejorando y ampliando el ejercicio de derechos y la ciudadanía, desarrollando nuevas estrategias y prácticas comunicacionales, cuestionando y transformando las representaciones y modos culturales que legitiman la discriminación.

Incidir en la transformación de las prácticas institucionales, políticas y culturales, para el cumplimiento de los criterios, principios y normativas establecidos por los acuerdos internacionales que protegen los derechos humanos de las mujeres.

Aportar al mejoramiento de la calidad de vida de las mujeres a través de prácticas clínicas que enfatizan la emergencia de experiencias subjetivas, de la visibilización y del acompañamiento de aquellas que han sido vulneradas en sus derechos.

Consolidar y legitimar una perspectiva feminista en el escenario político y cultural de nuestro país.

Apoyar al surgimiento, fortalecimiento y consolidación de nuevos espacios de articulación feminista a nivel nacional e internacional.

Generar conocimientos e innovación para la transformación de las relaciones de género en la educación, la investigación, el trabajo y las prácticas de justicia.

Historia

La Corporación La Morada se define como un organismo no gubernamental, de vocación feminista, inscrito desde sus orígenes en la tarea de aportar a la recuperación de la democracia desde la dimensión particular que respecta a las desigualdades de género tanto como en la perspectiva de hacer visibles los planteamientos teóricos, culturales y políticos emprendidos por las mujeres a lo largo de la historia.

 

Es así que, en 1983, un grupo de mujeres feministas creó, en Santiago de Chile, en plena dictadura cívico militar, la Casa de la Mujer La Morada. En ese entonces, su objetivo principal era promover la organización y visibilizar las propuestas del feminismo. Es el lugar de creación y surgimiento del movimiento feminista de los años 80 en Chile, bajo el lema “democracia en el país y en la casa”. Julieta Kirkwood, una de las principales impulsoras de ese movimiento – y cofundadora de este proyecto– fue una investigadora y teórica reconocida hasta hoy por sus aportes a la teoría feminista y a la lectura de la historia de las mujeres en Chile.

La Morada se situó, desde sus inicios, en un doble vértice: el del activismo feminista y de recuperación de la democracia y, paralelamente,  el desarrollo de prácticas teóricas, culturales y clínicas que, anudadas en un proyecto complejo, otorgaron un lugar autónomo e inédito al feminismo de esas décadas.

En esa perspectiva, desarrolló programas de apoyo a organizaciones de mujeres; creó, a comienzos de los noventa, el primer programa de violencia doméstica en nuestro país; generó un centro de atención en salud mental desde una perspectiva que articula psicoanálisis y feminismo, en Centro Clínico Eloísa D’; concibió una política investigativa y de extensión en los ámbitos educacional y cultural, materializada especialmente en una línea editorial que cuenta con títulos en las áreas de violencia, educación, cultura, política y participación, la línea editorial Casandra; estableció una perspectiva de trabajo en el campo de los derechos humanos y la ciudadanía; fundó un proyecto comunicacional emblemático con la Radio Tierra.

Entre los proyectos relevantes de los últimos años se encuentran el proyecto Mujeres en Conexión, que incorpora la perspectiva de género a las iniciativas relacionadas con las nuevas tecnologías de la información; el proyecto de Radio Escuelas, orientado a la generación de herramientas comunicacionales en espacios comunitarios; la realización de Escuelas de Liderazgo, en convenio con Sernam, desde el año 2009, en distintas regiones del país; la capacitación y asesoría de mujeres líderes a lo largo de Chile; la capacitación de profesionales, funcionarios y funcionarias públicas, en temas de género; una extensa línea de investigación en violencia de género y violencia sexual –entre otras.

Muchas mujeres han trabajado colectivamente durante más de tres décadas para dar realidad a este quehacer: muchas profesionales y también muchas activistas pertenecientes a organizaciones sociales de distintas partes del país y del extranjero.

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